.-Me llamo Aristóteles Sócrates Onassis, y naci en Esmirna,
un 15 de enero de 1906.
….
.-En el momento de mi nacimiento, Esmirna tenía una gran
proporción de griegos entre sus habitantes, en el 19’ , cuando la primera guerra
mundial borro del mapa al Imperio Otomano. Mi familia, principal tabacalera de
Grecia e influyente en toda Europa, tuvo que exiliarse a Sudamérica.
Del otro lado del sillón, un periodista alquilado, delante
de un grupo de trabajo de camarógrafos asiente y escucha en silencio.
.-Si señores, recuerdo esas tardes en Buenos Aires cuando
por Avenida Libertador daba mis primeros pasos, rumbo al reencuentro del
destino de mi familia … como ya le dije a su colega de TIME, hoy si vendiese
mis activos Wall Street temblaría.
La revista TIME del mes de abril tuvo su rostro entre sus páginas,
junto al de su esposa, Jacqueline Bouvier Keneddy Onassis, viuda del ex
presidente estadounidense JFK. En ellas explicaban como se había inventado a sí
mismo el “último magnate griego” , nombre con el que lo castigaba la prensa
estadounidense luego de sancionarlo con multas a sus flotas de navíos, que
utilizaba con bandera americana en tiempos mejores.
Todos lo comentaban en voz baja en el mundo de los multimillonarios, era solo una coartada. Una forma de frenar al mejor aplicador del principio económico del OPM
( dinero de otras personas, en ingles) , método con el cual pedía prestamos para agrandar su flota gigantescamente, y ponía a una gran petrolera -que acepto el negocio- como garantía. El préstamo seria de la misma duración que su contrato con la petrolera. Cuando se pide prestado para comprar un inmueble a plazos, en realidad es a los compradores a quienes les presta el banco. Y son ellos quienes devuelven el dinero. Pero el inmueble, a fin de cuentas, pertenece al inversor (el banco).
Hoy en día es considerado el principio de la inversión inmobiliaria.
Cuando el periodista que parecía perdido bajo la sombra de Aristóteles, le pregunta sobre cómo había llegado a expandirse en el mundo de los navíos, se da por terminada la charla.
Los recuerdos de la primera esposa abandonada no serian bien vistos, hija de uno de los primeros magnates de ultramar que le abrió el mundo. Con ella tuvo sus dos únicos hijos, Alexander y Christine.
Justamente es ella, su hija Christine, quien sirve de pretexto para alejarse del grupo de filmación, dejándolos plantados con una entrevista que el mismo pagaba para lavar su imagen, para atender el llamo de su nena consentida.
Hacia algunos años que no era la única consentida de la casa, la llegada de Jacqueline, desde su casamiento en la isla privada de Skorpios, había sumado nuevas excentricidades a los gastos del multimillonario magnate.
Los gastos de la ex primera dama sumaban desayunos traídos en avión, café del Colombia, y diarios de todas partes del mundo que nunca son y ni serán leídos. Escucha los reproches de su hija y luego de cortar el teléfono, pide cortésmente al grupo de trabajo que lo disculpen pero que no es un buen día, que mañana continuara la entrevista y que el día de hoy será abonado totalmente.
………………………………………………………………
23 de
Abril de 1974
.- Apenas descendemos de la avioneta enciendo un puro y le pido a los muchachos que me dejen en soledad. No se asustan ni preguntan nada, no preciso su seguridad, esta isla, la isla de Skorpios, es definitivamente mi lugar en el mundo. Bordeo caminando la costa del mar Jónico, y aprecio a cada paso la vista perfecta de mis arboles, la arena y el agua cristalina.
… Cuando por fin llego a la capilla de la isla, me arrodillo y estallo en lagrimas…
Allí
descansa mi hijo Alexander.
De repente, como el sonido mismo de su voz, en esa noche romana de 1959, la soprano María Callas “la divina”, nos dedicaba su formidable actuación de la Tosca.
Meses después, al mirar hacia atrás, al mirar hacia mi pasado, me di cuenta lo lejos que había llegado en este mundo. A mi lado estaba María … Christine y Alexander ya eran lo suficiente grandes como para aceptarlo.
Su madre no. Se suicidaría un tiempo después.
Cuando pensaba en aquello, reflexione porque tuve que cruzarme tantas locas en mi camino para sentir esos placeres de la vida. Fue entonces cuando “la divina” me respondía con un amor entregado, leal, con la voz más bella del mundo en solitario para mi, bajo cualquier luna, diciéndome que iba ser siempre mía.
María, al igual que mis únicas dos esposas, también estaba loca. Pero gracias a ese amor que hoy recuerdo cada día cometí una locura que nunca me arrepentiré.
Comprar la paradisiaca isla de Skorpios, en el mar griego, para que sea el palacio de “mi divina”.
..............................................................
La maldición
de la isla de Skorpios
Fue durante toda la década, la del 60, que mi patrimonio y su sombra, la fama, iban aumentado cada ano y yo me sentía cada vez más joven.
Ese ano que compre al gobierno griego la isla de Skorpios, María
decidió tomarse un ano sabático para ayudarme a montar artificialmente la isla
de nuestros deseos. Palmeras australianas, arenas blancas importadas, salas de
puros, salas de canto, un casa sobre la parte más alta de la isla, para estar
juntos.
Era el momento más alto de su carrera, y ese tiempo fuera de los escenarios duro casi una década, lo mismo que nuestra relación.
Era el momento más alto de su carrera, y ese tiempo fuera de los escenarios duro casi una década, lo mismo que nuestra relación.
Fue durante esa misma década, mientras tramitaba mi
divorcio, que escondimos en la isla nuestro mayor secreto. El embarazo de Maria
nació y murió en la isla de Skorpios. Fue devastador para ella, nunca se
repuso, vivió deprimida y con pastillas el resto de su vida, hasta morir bella y
reconocida la mejor cantante del siglo por un ataque al corazón, por
consumirlas mientras se banana en agua helada, tiempo despues de mi muerte.
Esa noche de 1965 en la que me pidió que la haga mi esposa nunca la olvidare. Estaba ingresando al mundo petrolero y al mismo tiempo recibiendo llamadas de mi hija. Me enoje y la rechacé. Decidí que era tiempo de alejarnos.
Durante tres años me dedique a ser el tipo más rico del mundo, mientras María intentaba reconstruir su carrera con una voz perdida en dolor, en hermoso dolor.
Esas tardes navegando
en las aguas cristalinas de Grecia, donde mejor me siento, lo pasábamos en
familia con una mujer muy especial, que también venia junto a sus hijos.
No era una amante, sino jamás hubiéramos llegado a
presentarnos en familia y ante cualquier fotógrafo espión. Era la señora Jaqueline
Bouvier de Kennedy.
Habíamos tenido relaciones solo una vez, pero no era una relación distante, era más bien parecido a las de la realeza inglesa.
Pasábamos juntos, dos viudos, cada fin de semana navegando con nuestros hijos, de la misma edad. Ella se dejo cortejar por un secreto oculto, sabía que perseguían al clan Kennedy y quería separarse de ellos, los estaban asesinando uno por uno. También quería proteger a sus hijos.
Solo un hombre poderoso como yo podía darle esa espalda, y solo una mujer como una ella, podía darme la elegancia de una aristócrata a mi nivel, y una mejor imagen para hacer mas negocios en América.
Nos casamos el 20 de Octubre de 1968, en mi isla de Skorpios, y así comienza la maldición de esta bella isla, la maldición de mi vida.
…………………………………………………
El 23 de enero de 1973 fallece Alexander Onasiss, en un accidente aéreo.
Su padre, inmenso en una profunda depresión, nunca se repuso. Solo 24 meses también fallece.
La isla de Skorpios fue, durante la década siguiente, la casa para tomar el te y dar entrevistas sobre su vida como ex primera dama. Jaqueline O. hizo su papel de viuda para cobrar su tercera parte de la herencia, en grande disputas legales con Christine.
Cuenta la leyenda, que en Octubre de 1973, meses después de la muerte de Alexander, cuando Aristoteles buscaba por todas las ciudades del mundo a su Divina para llorar en sus pechos, ella acepto verlo bajo la luna de Paris, e hicieron el amor por ultima vez. Nunca lo perdono, y nunca volvieron a encontrarse físicamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario