Había una
sociedad futura en la que hombres y mujeres vivían ecológicamente, un conjunto
de pocos estados continentales que dominaban la escena, cargada a cuestas por
la crisis de los recursos fósiles, y el fin del poder americano.
Las
religiones unieron su razón de ser en pos de salvar a sus fieles. El intento
del retorno al paraíso inicial, transcrito de una generación a otra como una
fabula, urgía mas que nunca como la única versión de planeta que nos permitía
seguir existiendo como especie. Todas las fuerzas políticas del mundo se
unieron bajo la nueva bandera internacional, de la “ ciencia y la tecnología”.
Fue la
tecnología la que conquisto primero, por urgencia y necesidad, el proceder de
la nueva civilización. La energía eléctrica reemplazaría por siempre a los
combustibles . Las guerras por los recursos naturales pasaron a ser museos
diferentes museos a la memoria de la humanidad, y esa paz fue la que abrió las
puertas a que la ciencia inaugure una nueva era en la que bajo microchips y
cromosomas por igual, el cerebro humano aumento el limite de su capacidad y
respuesta ante los estímulos. La genética también hizo su aporte y al lograr
extraer las enfermedades futuras, previas al nacimiento, alargo la vida hasta
promediar los ciento cincuenta años.
Bajo estas influencias comenzaba la historia de cada niño,
y casi sin saberlo, este ya era un adulto, cuando se dio cuenta que siempre,
incluso en los peores momentos, seguía siendo un niño.
Recordó que por entonces, cuando su cuerpo comenzaba a desarrollarse, creyó firmemente haber
dejado de ser un niño para siempre. El primer requisito para interactuar en el
mundo adulto era sencillo. Aceptar que nuestras fantasías y corazonadas carecían
de valor ante la realidad de la novedad constante. Para el resto de los
mortales, con vivir en silencio sus sentimientos ya bastaba para mantener el
nuevo orden mundial.
No existían las cárceles u otros tipos de castigos físicos
para quienes se animaban a romper las reglas de la frialdad. La culpa ejercía
su peso ante cada sentimiento de amor que funcionara como motor de los cuerpos.
La lógica era sencilla. Los humanos que dominaron la
tierra durante la llamada “ era de la libertad” , habían llevado al mundo al
borde del sobrecalentamiento a costa de sus placeres y necesidades. Había que revertir
la escena, y los sentimientos pasaron a un segundo plano frente a la
existencia.
Fue así que cuando el niño se dio cuenta que era niño, le
desesperaba la idea de pensar que ya era demasiado tarde. Una ansiedad la cual
no tenía nombre se apodero de todo su cuerpo. Por el contrario que cuando
comenzó a adolecer, su mente vivió un proceso a la inversa. Se dio cuenta que
todos los seres aprendían a reprimir sus sentimientos. Esa, era la entrada al
mundo adulto.
La primer política era fuerte, precisa y sencilla. Agotar
en un instinto natural cualquier reflejo de amor en los jóvenes. Esa primera
actitud renegaba del fluido de sangre por las venas, bajando gradualmente la
temperatura corporal con los años. Cuando el cuerpo se enfriaba parecía
inevitable sentir mucha culpa al amar , y todos cuerpos fríos colaboraban a que la
temperatura de la tierra no avance hasta quemarnos de calor.
Cuando el niño se dio cuenta que aún siendo adulto podía ser
un niño, miró a sus costados y al prójimo. Todos abusaban del poder del sexo
sin sentimientos( solo corporal ), y ese fue el escape perfecto para tanta
represión sentimental en masa. El niño comenzó a sospechar de repente, como en
esas conclusiones que saca solo la inocencia, que ser gordo, flaco, lindo o feo
eran las distracciones que habían inventado las nuevas potencias para mantener
entretenidos en el éxito y el fracaso a la
nueva sociedad.
Todos daban por sentado que la estabilidad entre la represión
del cuerpo y el cuidado del planeta refrescaban la temperatura a modo de evitar
el efecto denominado “Desierto Rojo”,
una ola de calor que mataba a su paso y generó tal trastorno social que hace
miles de años derrumbó el poder de las barras y las estrellas americanas.
Durante esos años de desesperación colectiva y transición,
se fueron forjando los diferentes poderes que reemplazaron a la masonerías, y
el dinero que había generado su propia destrucción.
Y otra vez de repente era lo mismo, el niño seguía siendo
niño y lo que sentía él era los mismo que sentía otro niño miles de años atrás.
Esa sensación de entendimiento atraves de los tiempos era algo muy loco, y a
veces lo asustaba. Ahí en él la fuerza para superar ese miedo. Por más tiempo
que hayamos sufrido las privaciones del mundo adulto, estas no deben
consumirlo.
Una noche cualquiera, en el año veinte mil quince, el niño
se dio cuenta que la belleza de la perfección, esa que solo esconde la
inocencia, tiene como única e inexorable forma de brillar, el estar en
movimiento.
Al día siguiente, cuando los ratos de sol inundaron con su
fuerza la superficie, se dio cuenta que era un adulto nuevamente, y haber
aprendido tanto en su larga niñez no le permitió sentirse culpable con eso.
Decidió escribir un libro contando su experiencia, y al
notar que las realidades que reflejaba eran tan crudas que los lectores que no
alcanzaban experimentar el amor se deprimían hasta enloquecer, el ministerio de
Ciencia y Tecnología decidió retirarlo del mercado.
La fuerza del amor es tan poderosa que siempre va a estar
a favor de que la libertad nos sumerga en El
Desierto Rojo ….
............................................................................................... FIN.

AFICHE RUSO DEL DESIERTO ROJO
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