miércoles, 10 de junio de 2015

ANOREXICA

Me llamo КРИСТИНА, tengo veintiocho aNos y soy moscovita. Cruzo en bicicleta a diario el mismo recorrido hace diez inviernos, de mi casa hacia la embajada argentina, donde trabajo como secretaria en la oficina de mi padre.

Cuando ingrese era tan joven que todavia permitia que las emociones se apoderaran de mi cuerpo. Explotaba al maximo mi posicion social, y me sentia un rostro bonito con amigos por todas partes. Entrenaba tenis cada tarde en el country del Dynamo club desde un tiempo, y todos notaron que comenzaba a destacarme. Estaba enamorada de mi entrenador, y el casi doblaba mi edad. Comenze a aislarme de todo lo que habia conocido hasta el momento, y exigia al maximo mi cuerpo mas una estricta dieta.


Despues de algunos triunfos aplastantes, mi padre cedio ante mi entusiasmo y me licencio en el trabajo para poder competir el Abierto Juniors de Buenos Aires, todo gracias a su gestion. Lo habia planificado durante meses, era la excusa perfecta para que pasara algo entre nosotros, me miraba al espejo durante horas antes de ir a contarselo ... pero cuando llegue estaba con su pareja. Era mas vieja mas gorda y mas petisa que yo, pero iban a tener un hijo y por eso dejaria de darme clases de tenis. Cuando regrese a mi casa me mire al mismo espejo y me senti horrible. Lo destroze con mi telefono movil contra mi reflejo y llene la habitacion de cristales. Esa noche no pude cenar. No se como paso todo despues, pero deje de comer. Solo ese vacio me daba la pureza necesaria para seguir adelante.


A las pocas semanas, cuando llegamosa BsAs con el nuevo entrenador, mantener un ritmo de entrenamiento se transformo en un infierno. LLegaba tan debilitada despues de vomitar lo que me obligaba a comer que en un entrenamiento previo me desmaye y me prohibieron competir. LLore hasta que prometieron contar a mi padre que habia tenido una derrota digna, y en el avion de regreso senti como cambio mi vida para siempre.


Estaba completamente sola, mi cuerpo y mi alma estaban vacios, pero yo me sentia perfectamente asi, como una luz en la oscuridad. Cuando me sentia culpable, o debilitada, buscaba en internet sobre anorexia y solo veia princesas que de tristeza se transformaban en esqueletos. Creo que el miedo a esas imagenes, me permitio al menos volver a empezar a comer.


Junte la energia suficiente para levantar cabeza y volver a la oficina antes que mis familiares y unos pocos amigos quieran intervenir, pase del miedo a la muerte al miedo de que perturbaran mi soledad. En los ratos libres le tome el gusto a ejercitar mi mente, y de a poco fui dejando de preocuparme por mi cuerpo. Empeze a leer sobre ciencias y literatura, y sin darme cuenta pase a vivir una vida imaginaria.


Cuando hacia un tiempo habia pasado los veinticinco, mi padre me propuso por problemas de salud reemplazarlo en sus actividades, para no tener que dejar vacante su cargo, era uno de los ultimos de la vieja guardia. Yo odiaba todo lo que era este trabajo, era muy rebelde en mi interior para la realidad de mi pais, pero no queria desaprovechar esa oportunidad de ser mujer y ser lider en un mundo multipolar que me lo permitia. Un hombre del gobierno me asesoro a estudiar ciencias de la energia, que el rumbo de la embajada giraria por ese lado dijo.


Este 2015 sin darme cuenta, cumpli una decada en esta embajada. Lo que se es que nada me importa la energia ni las plantas nucleares. Cumplo este trabajo como una rutina, una forma de ganar dinero o respeto, quiza lleve desde ese aspecto una vida mas favorable o no que quien lea esta carta, pero no es asi. Nunca habia encontrado el amor y no veia manera de hallarlo entre quienes me rodeaban. De a poco habia vuelto a tomarle gusto a mi soledad, y esas horas de responsabilidades se convirtieron en una pesadilla.


En el momento que mas horas al dia pasaba acurrucada en mi sillon, y mas lo disfrutaba, alertaron a mi padre sobre los recurrentes partes medicos qe reportaba a la oficina para no ir. Todos requerian mi presencia pues se avecinaba la visita de la primera mandataria argentina. Pense que seria una ceremonia protocolar, pero anunciarian inversiones nucleares en ese pais y hasta el presidente vendria. Estaba tan nerviosa que volvi a dejar a de comer hasta el dia del confite oficial. Cuando sali a tomar un taxi para no arruinar mi ropa el dia de la visita, me desplome en plena calle. Cuando desperte estaba en los brazos de un soldado que me auxilio evitando que golpeara mi cabeza en el asfalto.


Me llevo a tomar un cafe y logre reponerme, nos contamos nuestras vidas y me hizo reir tanto que comi sin parar. Cuando me senti satisfecha recorde que faltaban minutos para que Cristina Fernandez y Putin llegaran a la oficina que yo comandaba. Quise explicarselo pero las palabras ' viajo a crimea proximamente' cayeron de sus labios como una lagrima al piso para mis oidos.


Quizas teniamos las horas contadas para compartir. El podria morir por la patria maniana, y yo de tristeza pasado. Pasamos el dia juntos hasta el otro amanecer, y al faltar a su batallon y yo a mis compromisos, le fallamos a dos lideres mundiales. Pero de haber conocido al presidente, conoci el amor en uno de sus soldados, y en vez de saludarme con una lider y mujer que admiraba, pude rebelarme a esa oficina de hombres y papeles. Lo tomamos como un dato romantico de union bilateral, sin saber cual sera nuestro futuro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario