jueves, 30 de abril de 2015

UNA BOTELLA EN EL RIO

Hubo una vez el poeta que nunca habia requerido de la pluma y el papel. Todas sus prosas nacian en el ensuenio, las maravillas del tiempo, del suelo, del cuerpo y el color, se desarrollaban periodicamente hasta fundirse con el despertar de cada maniana, para trabajar en el puerto de la ciudad.


Un dia despues de un suenio muy profundo, se sintio muy perturbado y durante dia y noche no dejaba de pensar en ello. En el, se despedia una a una de las maravillas, y de su diario de viajes recortaba la 'poesia del amor', la cual le permitiera encontrar a su enamorada de ensuenio en este lado del mundo.


Enrollo el poema en una botella, la tapo, y luego la arrojo al rio para que desembocara en el mar de la realidad.


Anios despues, en una de sus tantas noches en velo, decidio ir a ver la luna en el puerto donde trabajo tiempo atras.

Cuando llego a una de las orillas, se detuvo a pensar en la brecha entre lo vivido y lo soniado, mientras una ola le trajo una botella a sus pies.


La tomo con sus manos y vio que dentro contenia un mensaje.

Reconocio la botella de sus viajes maravillosos y se tento de leer el poema que lo regresara al mundo de los suenios.

Una brisa costera lo doto de paciencia, cerro los ojos  y lanzo con fuerza la botella nuevamente al rio sin leer el mensaje.

Posteriormente, se dijo asi mismo como poeta que ya conocia esas palabras sin leerlas ni escribirlas. Eran su propia vida.


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