Había dejado mi computadora en la lista de cosas medio tirar por el vacío de la galaxia, y sentí que la providencia divina había echo uso de mi para dejarla a mano hasta el día de hoy con el fin de dejar testimonio.
Si tuviera que hablar de mi, diría que el contenido de la memoria de esa maquina sabría más del registro de las cosas que hecho para la gracia, tanto como las de acto de perversión, que las personas con las cuales mi cabina intergalicta ha hecho contacto de órbita dessde que cumplí la edad suficiente para salir de la de mis padres. Ese registro sabía la totalidad de veces que había obrado para bien, para mal, las conversaciones, la busquedas de pensamientos en su red, la eterna búsqueda del registro del pasado de la humanidad, las diferentes interpretaciones que adoptaba en público y en privado a partir de ellas … Esa maquina podía dar registro puntual numerologico de cuantas cosas buenas y malas habia echo, pero ese número exacto seria un obvio triunfo del escepticismo para que los hechos del bien queden, como se diría en el pasado, deportivamente abajo en el marcador por lo hecho por el placer las cosas para el placer mismo y en cuanto nuestra desverguenza nos dio.
Pero quizas lo transcurrido en el pasado me obsesionaba demasiado, el entendimiento de mi cuerpo me llevaba a indagar porque sentía chispazos en el pecho que me hacían sentir encerrado en una jaula, esos relatos de la red que hablaban acerca de un planeta de minerales, tierra y agua parecían el contenedor intergalicto perfecto para el que fuimos creados. Me maravillaba leyendo acerca de sus fisonomias y lo que ellos llamaban geografias. Tambien me sorprendia con que tan parecidos en lo que a lo sensorial refiere, y me apenaba y soñaba con los hechos que habían llevado a un desenlace en el cúal el triunfo de la ciencia y la tecnología nos habían llevado a la autosuficiencia como especie, y retirarnos del antiguo planeta antes que el fenómeno desierto rojo lo haga inevitable.
Para que comprendan a quienes sea que llege esta carta, el mundo de las personas que habitamos la galaxia se sostiene entre quienes mas capital acumulan en sus cuentas de registros magneticos. Algunos ganaban mucho y otros poco, los que mas tienen son quienes formatean y poseen los equipos que nos mantienen flotando en el espacio, y el mas pesado y menos paga es para los constructores del software que dan vida a los equipos.
La vida … me dice mi corazon que desde tomo nocion que el espiritu santo siempre habito en mi, que la idea palpable de la vida eterna me llevo a sentirme en contradicción con las cosas que anteriormente me daban placer, cuando todavía creia que eramos seres que viviamos naciamos y punto.
Lo estrictamente social se basaba en tener la mejor tecnología en las naves, para asi poder conectarlas con la de mayor cantidad de mujeres posible, y asi poder realizar contacto humano y estimular los cuerpos mediante imágenes y programas. Siempre buscaba en la red acerca de este comportamiento en el pasado, y se decia que en ese tiempo no tenia importancia lo techno, sino el desarrollo del cuerpo para atraerse y su consumación. Esa fue la primera vez que lei acerca de lo que se llama pecado.
Buscando respecto a eso, mientras mas información recibia sobre el concepto de pecado y los comportamientos que habian destruido el mundo anterior, peor me sentia conmigo mismo por el comportamiento con que me dañaba y se seguian dañando todos. Eramos tan parecidos, pasado y presente, que comencé a desconectar todo y arrojar mis pertenencias a la galaxia. Sintiendome libre de toda ciberatadura, seguia sintiendome preso dentro de mi cuerpo, y comence a navegar a toda velocidad por el espacio hasta alejarme de todo. Cuando me habia alejado lo suficiente y me sumergia en la oscuridad, una corazonada me decia que no tenia sentido avanzar por ahí, que podia volver a la galaxia y hacerla un lugar mejor. A los pocos kilómetros luz de distancia me tope con una nave varada que presentaba un desperfecto, pero cuando hicimos contacto la nave era de una joven y se habian cortado los circuitos. Era una causa comun de fallecimiento de las personas, caian al vacio con sus maquinas y nunca mas se sabia de ellas. Todos lo tomaban con naturalidad, pero se comentaba que quienes sufrian ese acontecimiento desesperaban y adoptaban actitudes y miedos que sufrian los humanos en el viejo planeta. Me quede junto a ella mirandonos en silencio por la ventana hasta que desendio a la nada, pero inexplicablemente sentia en mi corazon que estaba viva, estaba tan seguro de ello que volvi a la galaxia con fuerza que no sabia que tenia dentro de mi.
Pasaron las semanas y después del trabajo comence a pasar cada vez mas horas entrenando mi cuerpo y solo me conectaba a la red para buscar acerca de la vida eterna. Asi llegue a que el creador del planeta que destruimos antes de emigrar a la galaxia, mando a su hijo a vivir entre nosotros, se llamaba Jesucristo y entrego su vida por los pecados del resto de nosotros por los siglos, su carne y su sangre fueron sacrificados a fin de que todos los que crean su mensaje de santidad vivan para siempre por la gracia del creador. Su mensaje a traves de sus libros sagrados me dieron testimonio a mi acerca de las maravillas que heredaríamos bajo la fe en su hijo que nos emparentaba y nos hacia hijos de el tambien, y que conductas adoptar para su gracia, como la oracion. Fue asi que senti que el fuego de lo que se llama espiritu santo redoblo su llama y resolvio todas mis contradicciones en un solo renacer.
Empece a menospreciar los deseos de mi carne, hasta sentir que las buenas obras revalsaban y que nada mas necesitaria para seguir viviendo que estar complementado en dios, ninguna mujer ni ningun estimulo tecnologico me llevaria a hacerme pecar otra vez. Pero el dia menos pensado, repleto de la gracia del señor, mi mente y mis musculos se desprendieron con la furia de un diablo en cautiverio, como se diria antes, porque en las galaxias nadie parece prestarle atención a que luz alguna u oscuridad nos dominen. Esa furia me llevo a disfrutar de todos los placeres ciberneticos juntos en pocos minutos, dejandome después de ese extasis como muerto en vida. Yo estaba muerto, y esa joven de la nave viva. Llore e insulte y me arraque llorando las pieles de arrepentimiento, mas una luz me renacio en espiritu y me decia que en vano mi tormento.
Asi tome conciencia que soy un ser humano, y nada mas agradezco que Jesucristo haya muerto por mis pecados, para darme arrepentimiento, empezar de nuevo y vida eterna. Ahí comprendi que el creador de la tierra tambien habia creado las galaxias, para que el dia final de la misma nadie pueda esconderse en oscuridad y sea la luz.
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