martes, 29 de enero de 2013

PERESTROIKA


Algunas veces me he preguntado si mi tiempo y espacio en la Tierra debería haber sido un momento histórico anterior en el cual luchar por una causa, o si tan solo es una excusa  en estos tiempos que ya casi no se lucha por nada.

Recuerdo como si fuera ayer a mediados de los 90s cuando tenía 7 años y me lleve a escondidas un video erótico del kiosco de revistas.

Eurotica Films Presents:

“ SEX & PERESTROIKA”

en la caja del video se veía a una bailarina vestida solo con un gorro soviético reposando su espalda sobre la hoz, y su entrepierna sobre el mango del martillo.

Con el paso del tiempo nunca me había dado cuenta de la influencia de la imagen. La referencia a ese símbolo me llamo la atención saliendo de mi infancia donde en la curiosidad por las diversas casas que habitué en ese tiempo de mi vida revise todos los cajones libros revistas y videos en ratos largos propios de la soledad infantil a la hora de la siesta. Aparecía en blanco y negro y a color, tanto en la edición latina de People o en las revistas de canje de Playboy. Hacían referencia a cuatro letras raras de un país que ya no existía, un archirrival de superclásico que había sido vencido, pero que al fin o al cabo en las revistas que encontraba más viejas era llamado como un digno y misterioso rival para mi. Recuerdo a ver visto por primera vez la mancha rosa sobre la calva de Gorbachov en una nota de la revista de Hefner que decía PERESTROIKA en unas letras rosa pop y detrás de su rostro la imagen del Kremlin y Lenin. La nota siguiente era una propaganda sobre la bebida Martini & Rossi. Una noche le pregunte a mi padre que era la URSS  , me dijo que era una selección de futbol que tenía su respeto en Europa, había perdido la final de la Eurocopa en 1988 y Argentina la había vencido en su última actuación internacional relevante en el mundial de 1990.
Tiempo después en un VHS de la historia de los mundiales , había llegado a casa gracias al sponsor de Coca-Cola y MCdonalls que  por el mundial en Estados Unidos 94 , la maravilla de las viejas glorias del Soccer fueron recuperadas a technicolor . Allí pude ver que era cierto, Argentina había vendió a Soviet Union 2 a 0 en el mundial Italia 1990, y fue un bonito recuerdo.
.............................................................................

Cuando la primer década del nuevo milenio ya había pasado su primera mitad, el niño tuvo la edad suficiente como para discutir en público. Entonces intento convencer a todos los adultos de las causas primarias de la revolución. Ninguno le prestó atención.  Los gobiernos totalitarios ya habían sido derribados por la libertad individual. Era un hecho concreto y cosa de los libros de historia.
Entonces se entero que el comunismo era una cosa solo europea, y que acá en Argentina la revolución había sido peronista.

Respecto a la segunda imagen, la bailarina del gorro ruso, tuvo que ponerle el rostro de Evita y busco su otra mitad en una mujer militante.



Fue un suspiro que no se pudo contener
Dos ojos verdes perdidos en placer
Bajo una piel blanca y virginal.


Ella dijo que su  forma de amar era la más pura que había sentido su cuerpo y  el dedico su tiempo  en llevar al máximo el rol de conquistador y libertador de ese corazón de mujer.



Fue  cuando gracias a la libertad que se habían brindado sus cuerpos, esa libertad  que  fue mutando por otras necesidades más grandes aun
Y esos dos ojos verdes perdidos en indiferencia
Bajo una piel blanca llena de represión.



Fue entonces cuando perdió la fe en la revolución.

………………………………………………………………………



Hoy me doy cuenta  que en los brazos de un nuevo amor puede haber redención y una fe, muy diferente a la única que había conocido, vuelve a brotar en mi.
Todos los países y todos los corazones del mundo tienen su propia historia de amor, pero el paso del tiempo me enseno a ver que el amor es libertad, y quienes van en su conquista son quienes quieren retenerlo por el miedo mismo a volar.


PERESTROIKA


en la caja del video se veía a una bailarina vestida solo con un gorro soviético reposando su espalda sobre la hoz, y su entrepierna sobre el mango del martillo.

Alguien puede pensar que esa imagen es una obscenidad a la moral de la revolución, como lo he pensado yo en otros tiempos, …

¿ Entonces yo podría creerme que mi propia historia de amor es inmoral?

Mi cuerpo vive una PERESTROIKA, de esos tratan los cuentos que leerá a continuación usted, mi estimado lector. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario