sábado, 12 de noviembre de 2016

EL VALOR DE LA ORACION

En otro pueblo, a algunos pocos kilómetros de Belgrado, vivió una destacada pintora. Cuando estaba a la flor de su edad, dejo de darle por retratar y se dedico a lo que no tuviera que ver con eso.


Al principio fue de lo más duro, porque no se sentía bien con lo que había formado de ella fuera de cualquier creación artística. Sentía que había descuidado su cuerpo y lastimado a los que mas quería en los lugares más dolorosos. Parecía y sucedía que devoraba su pasado a cada presente que le tocaba vivir a continuación …. Quizas eran recuerdos firmes y de paz aquellos días viniendo de regreso al campo de la capital, en las tardes de catequesis dominicales de la Iglesia Ortodoxa de Serbia, donde con sus hermanos salían a jugar con chicos de todas parte del estado y de la federación, para escuchar cinco minutos sobre la vida de Jesucristo, y el resto de la hora para conocerse.


Quizas cuando todo se desmorono en época de la guerra, sin saberlo fueron esos cinco minutos lo que le permitió abstraerse de los tiros y la sangre humana y de lo que significaba una vida, a ella solo le importaba su vida, y la dedicaba a viajar por todo el país y tomar retratos de sus paisajes y gente, mientras menos territorios perdiera su país ella lo consideraba mejor, de hecho sus abuelos habian sido pastores serbios de la region de Vukovar y no le causaba mucha gracia lo que sucedía. 

Durante el transcurso de ese 1999 cuando Belgrado fue bombardeada como que todo lo cambio para siempre, la vulnerabilidad de sentirse situada en una capital moderna, siendo destruida, no solo generó un pánico con recuerdos eternos, sino que tambien accidentes, cosas sinietras y vidas reales que no queremos hondar ni en Bosnia ni Serbia ni Croacia, sino abrazarlas a todas bajo el mismo espíritu santo, los cuales generaron cambios eternos de la vida de todos como ciudadanos de la ciudad que fuera.



Ella por formar parte de esa ciudad, se unio ingenuamente a todo lo que le promoviera un cambio a lo que venian viviendo, y se influenció mucho de lo extranjero, y ya dejo de importarle si el cantante o el autor del libro que quiere leer nació o no en America o en otro país que hubiera apoyado el bombardeo de su lugar. Casi no pintaba ya retratos reales, su especialidad, sino que comenzó a pintar diseños surrealistas y exponer en colores todo lo que sentía desde sus altibajos hasta sus delirios de grandeza y esperanza de libertades por vivir que en si nunca llegarían al país .



Pisando los cuarenta, cuando todo cambio pero al mismo tiempo todo quedo, se hizo una mezcla que su país se llamaba ahora Serbia y Montenegro. De hecho su sentimiento de culpa por cargar con vidas humanas por querer extender su país en su juventud, nunca desapareció al  sufrir en carne propia el peso de la guerra y de hecho perder territorio como en la región de Kosovo.



Le daba vergüenza verse reflejada tan tajante en lo que pintaba que decidio pedir un traslado de su puesto de la universidad con alto rango, a la direccion de una escuela  en una zona rural ya alejada de Belgrado, pero con muchos habitantes. Se quedo para siempre allí, promovio a la institución con el trabajo de muchos años al aporte de deportistas juveniles para el seleccionado en algunas ocasiones, y esa energía que en un pasado utilizo para reflejar algo ahora la utilizaba para que los jóvenes no se perdieran en abstracciones que mas que al arte los llevara a la calle, e impuso un ritmo de entrenamiento que ella nunca había echo en su juventud, pero que la hizo famosa por la manera que llevaba a los jóvenes a superarse y modificar sus conductas.



Alli , a la fuerza, pudo darse cuenta que la vida, al igual que un hecho cientifico, no siempre llega a su resultado con una una hipótesis por pensar, sino que a prueba y error fueron los mayores descubrimientos en el camino del hombre en esta tierra de Dios.



Un verano, en 2007, le fue revelado por Dios, como la gracia de cualquier descubrimiento, inesperadamente el gusto del amor.


En el equipo de juveniles femeninos de Judo había una chica alta y rubia que destacaba en cada entrenamiento. Semanas después de los torneos por diferentes provincias llego una carta documento al establecimiento que la probarían como apuesta a la competencia por la clasificacion olimpica. Pero sucedió que la joven desde ese instante parecio entrar en un periodo de malos comportamientos según las reglas del establecimiento, luego de varios ataques a jóvenes varones en calentamientos casi sin ningun motivo, entrenando con mucha vehemencia.



Los preparadores fisicos estaban cada dia mas contenta con ella, estaba superando las marcas para clasificar, y al enterarse la directora bajo al patio después de mucho tiempo , pero al saludarla, la joven le fue reacia.



 La directora volvio a su despacho muy amargada, y rezo y se entregro en oraciones sin cesar, para que cuando el Espiritu Santo sea dispuesto por gracia en ella, encuentre reposo todos los dolores de su corazon y el amor propio que deja en cada entrenamiento, parecido al latido que ella dejaba reflejado a cada pincelada cuando tenía su misma edad.