martes, 5 de agosto de 2014

TERRORISTA



Imaginaba que en Tripoli era una maniana soleada de otonio, y que la gente  caminaba en libertad, de aca para alla, por la plaza principal.


Yo me encontraba muy lejos, en Alemania Occidental, y la noche se hacia cada vez mas oscura cerca de la Puerta de Brandemburgo. Mientras mas lejos estaba de mi tierra, mas odio sentia al enemigo, me daba mas valor para hacer esta vuelta. Pero cuando de a ratos mas perdido me encontraba, sentia temor de quienes eran de mi patria y tenian amenazada a mi familia hasta leer lo que querian en los diarios. Mi enemigo tambien estaba muy lejos de su casa, asi que a las dos y punto de la maniana entre a la discoteca que frecuentaban los soldados americanos, como si fuera un turista de mala muerte mas.



Recorri el lugar de arriba abajo, hasta que en la barra de la pista electronica pude divisar un grupo de hombres americanos con unas bailarinas, entonces me acerque con sangre fria a ellos, tal cual me habian enseniado en el campamento en el Libano. Pero fue en la recta final cuando senti que se quebraban todas mis creencias, y que no estaba preparado para dejar la vida como habia pactado, solo por explotarme con una bomba al lado de unos soldados que no conocia.



Me sente unos segundos en el banio, empeze a transpirar y me quede petrificado. Al rato me canse de que tocaran tanto la puerta y sali furioso pateandola. Eran un grupo de mujeres recriminandome que me habia metido en el banio equivocado. Entonces agarre a la mas asustada, prendi la bomba, y le apunte con una pistola al pecho. Le puse el artefacto en su corpinio sin que entendiera que era , y le amenace que valla a bailarle a los americanos sin que halla ninguna paga para ella. Camine los mas rapido posible sin mirar para los costados, cuando ya estaba afuera y los pocos minutos la discoteca exploto.




En todas las portadas del mundo en ese 6 de abril de 1986, salio el frente del lugar en ruinas junto con la indignacion estadounidense. Yo pense que seria un patriota en mi tierra, pero nadie podia saber que yo estaba vivo porque habia pactado ser un suicida. Mi familia acepto mi historia y me refugiaron en las lejanias de la casa de un pariente. Ahora los extranio tanto, desde maniana que las bombas estadounidenses cayeron sobre los civiles de Tripoli, solo 10 despues.